Cada acto de Teresita es el magisterio de Jesus... eso es su vida, su libro!..
Y no una autobiografia. Teresita es la realidad docente y vivencial
que ilumina los oscuros rincones de la vida humana.



viernes, 30 de abril de 2010

ORACION POR EL ABATE BELLIÈRE

Oración para el abate Bellière

J.M.J.T.
Jesús mío, te doy gracias por haber colmado uno de mis mayores deseos: el de tener un hermano sacerdote y apóstol... Me siento sumamente indigna de este favor; sin embargo, ya que has querido concederle a tu pobre y humilde esposa la gracia de trabajar de manera especial por la santificación de un alma destinada al sacerdocio, te ofrezco por ella, muy contenta, todas las oraciones y los sacrificios de que puedo disponer; te pido, Dios mío, que no mires a lo que soy, sino a los que debiera y quisiera ser, es decir una religiosa totalmente abrasada en tu amor . Tú sabes, Señor, que mi única ambición es hacerte conocer y amar, y ahora mi deseo se va convertir en realidad. Yo no puedo hacer más que orar y sufrir, pero el alma a la que te has dignado unirme con los lazos de la caridad irá a combatir a la llanura para conquistarte corazones, mientras yo, en la montaña del Carmelo, te pediré que le des la victoria. Divino Jesús, escucha la oración que te dirijo por el que quiere ser tu misionero, guárdale en medio de los peligros del mundo , y hazle sentir cada día más la vanidad y la nada de las cosas pasajeras y la dicha de saber despreciarlas por tu amor. Que su sublime apostolado se ejerza ya desde ahora sobre los que lo rodean, y que sea un apóstol digno de tu Sagrado Corazón ... ¡María, dulce Reina del Carmelo!, a ti te confío el alma de este futuro sacerdote cuya indigna hermanita soy. Enséñale ya desde ahora con cuánto amor tocabas tú al divino Niño Jesús y lo envolvías en pañales , para que él pueda un día subir al altar santo y llevar en sus manos al Rey de los cielos. Te pido también que lo guardes siempre a la sombra de tu manto virginal, hasta el momento feliz en que, dejando este valle de lágrimas , puede contemplar tu esplendor y gozar por toda la eternidad de los frutos de su glorioso apostolado...

Teresa del Niño Jesús rel. carm. ind.



NOTAS - ORACIÓN PARA EL ABATE BELLIèRE

Doc.: autógrafo. -Fecha.: entre el 17 y el 21 de octubre de 1895. -Compuesto para: Mauricio Bellière, seminarista. -Publ.: HA 53, pp. s. Teresa compuso esta oración de manera espontánea, dedicándosela a su nuevo hermano espiritual,que le había encomendado la madre Inés en octubre de 1895 (cf Ms C 31vº s). Esta adjuntó la oración de Teresa a su respuesta afirmativa al seminarista.
<1> El subrayado de «todas» responde a la petición del seminarista. Para entender adecuadamente el sentido de esta ofrenda exclusiva, véase el relato de Teresa, Ms C 33vº.
<2> Esta es la oración que Teresa pedirá a su hermano que haga por ella, cf Cta 220.
<3> Los del cuartel sobre todo, cuando las «huellas de una vida ligera» aún no se han borrado de la mente del joven, como acaba de escribirlo.
<4> Una devoción predilecta de M. Bellière, que añade tras su firma: «Guardia de Honor del Sagrado Corazón».
<5> Reminiscencia de la oración de Teresa Durnerin, cf Cta 101 y RP 2, nota 25.
<6> Reminiscencia de la Salve Regina.

domingo, 18 de abril de 2010

Influencia universal de Teresita


Sor Teresita, sin haber abandonado jamás su celda, totalmente llena del Amor Misericordioso de Dios en lo cotidiano de su vida, irradió en el mundo las misericordias del Corazón de Dios.
Después de la muerte de Teresa, innumerables vocaciones sacerdotales y religiosas nacieron de su encuentro con Teresa. Ella cumplió sus promesas. Muchísimos sacerdotes y misioneros le han confiado su ministerio.

Más de 50 Congregaciones en el mundo viven la espiritualidad de Santa Teresita. Son ,por lo general, Congregaciones religiosas que han incorporado el mensaje teresiano a su cultura. Sus miembros son unos 5000.

fuente: Santuario de Lisieux

jueves, 1 de abril de 2010

La poco conocida Teresita..


...Al comenzar la Primera Guerra Mundial en 1914, ¡Santa Teresa apareció unas 40 veces en varios campo de batalla, algunas veces llevando una cruz en su mano, otras un sable! Los soldados la vieron; ella habla con ellos tranquilamente, resuelve sus dudas, vence sus tentaciones y calma sus temores. Ella los protege, los consuela y los convierte.

Los soldados franceses la invocaban como “mi pequeña hermana de las trincheras“, “el ángel de las batallas” y “mi querido pequeño Capitán“. Un soldado escribió, “De hecho, esa gentil Santa será la gran heroína de esta guerra“. Otro comentó, “Pienso en ella cuando truena el cañón con gran estruendo“.

Son innumerables las piezas de artillería y los aviones bautizados con el nombre de Hermana Teresa; regimientos enteros fueron consagrados a ella. En su convento de Lisieux, se encuentran Incontables reliquias de la santa que detuvieron milagrosamente balas de fusil como un real escudo, salvando las vidas de los soldados que las portaban. Ellas son un testimonio de los grandes prodigios de aquella que, de hecho, “murió con las armas en la mano“. [11]

Autor: Luis C. Azevedo

domingo, 21 de marzo de 2010

Salvar las almas,,,


Fue en la catedral de S. Pedro. Un domingo, al finalizar la misa en la que Teresa había recibido la Eucaristía, cuando cerraba el misal, se conmovió profundamente al ver una imagen de Jesús en la Cruz que se deslizaba de una de sus páginas :

"Sentí un gran dolor al pensar que aquella sangre caía al suelo sin que nadie se apresurase a recogerla. Tomé la resolución de estar siempre, con el espíritu, al pie de la Cruz para recibir el rocío divino que goteaba de ella, y comprendí que luego debería derramarlo en las almas. . . También resonaba continuamente en mi corazón el grito de Jesús en la Cruz :« ¡ Tengo sed ! ». Estas palabras encendían en mí un ardor desconocido y muy vivo…Quería dar de beber a mi Amado y yo misma me sentía devorada por la sed de almas…No eran todavía las almas de los sacerdotes las que me atraían, sino las de los grandes pecadores ; ardía en deseos de arrancarlos del fuego eterno…" (Manuscrito A ,45 v°)

lunes, 1 de febrero de 2010

UN MILAGRO QUE CUMPLIÓ 100 AÑOS



“Mi camino es seguro”

La enigmática expresión “mi Camino es seguro y no me equivoqué siguiéndolo”, pronunciada al final de la aparición que tuvo lugar en el monasterio de Carmelitas Descalzas de Gallipoli la noche del 16 de enero de 1910, aludía al “Caminito de Infancia Espiritual” de santa Teresita.

En un primer momento, las propias carmelitas no pudieron comprender el significado de aquella afirmación salida de la boca de una joven carmelita fallecida apenas hacía 13 años en un lejano monasterio de la Normandía francesa, en Lisieux, y que significaba la “confirmación de su Caminito de Infancia Espiritual”.

La Madre Carmela, priora del monasterio en aquel momento y testigo de la aparición, relató el evento milagroso que fue documentado en el proceso de beatificación de la “santa más grande de los tiempos modernos”





“La noche del 16 de enero, me encontraba muy enferma y también muy preocupada por las dificultades que atravesábamos. Eran las tres de la mañana, y casi al límite de mis fuerzas me incorporé en la cama para poder respirar un poco mejor y después me volví a dormir. Entonces tuve un sueño y sentí como que una mano me tocaba y poniéndome la sábana sobre la cara me cubrió con delicadeza.

Creí que era alguna hermana de la comunidad que había querido hacerme este acto de amor y sin abrir los ojos dije: “déjame, que estoy sudando”.

Entonces, una voz dulce desconocida para mí me dijo: “no, lo que estoy haciendo es algo bueno” y arropándome de nuevo dijo: “mira, el buen Dios se sirve tanto de los moradores celestes como de los de la tierra para socorrer a sus siervos. Aquí tienes 500 liras con las que podéis pagar la deuda de vuestra comunidad”.

Yo respondí que la deuda de la comunidad era sólo de 300 liras y ella me dijo: “De acuerdo. El resto sobra, pero como no podéis tener el dinero en la celda, ven conmigo.”

Pensé “¿cómo puedo levantarme estando así toda llena de sudor?” Entonces la visión celestial sabiendo lo que estaba pensando añadió sonriente: “la bilocación vendrá en nuestra ayuda”. Y al momento me encontré fuera de la celda en compañía de una joven hermana carmelita, de cuyo hábito y velo salía una luz de paraíso que iluminaba el camino.



Ella me condujo abajo a la sala del torno y me hizo abrir una caja de madera donde estaba la nota de la deuda de la comunidad y depositó las 500 liras. Yo la contemplé con un profundo sentimiento de admiración y después me postré para agradecérselo diciendo: ¡Oh, Santa Madre Mía” Pero ella me ayudó a levantarme y acariciándome con carillo replicó: “no soy nuestra Santa Madre, yo soy la sierva de Dios sor Teresa de Lisieux. Hoy se festeja en el cielo y en la tierra el santo nombre de Jesús”. Y yo conmovida, no sabiendo qué decir, exclamé, más con el corazón que con los labios: “Oh madre mía,…” pero no pude continuar.

Entonces la celestial hermana después de haber puesto su mano sobre mi velo, como para ajustarlo, y haberme hecho una caricia fraterna se alejó lentamente.

“Espera, le dije, no conoces el camino”. Ella con una sonrisa celestial me respondió: “no, no mi camino es seguro y no me equivoqué siguiéndolo”.

Me desperté y, a pesar de mi cansancio, me levanté y bajé al Coro y comulgué.

Las hermanas me miraban y no viéndome como de costumbre querían llamar al médico. Al pasar por la sacristía las dos sacristanas me insistieron preguntando qué me pasaba. También ellas querían que me fuera a la cama y llamar al médico.

Para evitar esto les dije que había tenido un sueño que me había conmovido totalmente y se lo conté con sencillez. Estas dos religiosas quisieron entonces ir y abrir la caja, pero yo les respondí que no se debía creer en los sueños. Finalmente, dada su insistencia, lo hice. Fui al torno, abrí la caja y allí encontré realmente el billete milagroso de 500 liras.”

viernes, 22 de enero de 2010

"Su vida se desliza uniforme casi monótona, por claustros, celdas y oficinas. Por la mañana trabaja en la ropería; barre la escalera y el dormitorio. Por la tarde sale a arrancar hierbas en la huerta. Otra temporada se encarga del comedor: prepara el pan, sirve el agua, distribuye la cerveza entre las hermanas. La nombraron sacristana y con gozo manejaba los vasos sagrados. A veces pinta o escribe poesías. Nada extraordinario. Dada su debilidad de enferma no puede seguir todos los actos de comunidad ni practicar las penitencias de la Orden y, sin embargo, avanza velozmente hacia la santidad haciendo actos extraordinariamente pequeños pero vivificados por un amor purísimo. Ese es el secreto de su vida espiritual. Ese amor, que es confianza filial y desprendimiento de sí misma, es el ascensor divino, que la eleva, sin esfuerzo aparente, hasta los brazos de Dios"

lunes, 4 de enero de 2010

Con inmensa honestidad Teresita confesó a sus hermanas:

" Hay momentos en que se está tan mal en 'casa', en nuestro propio interior, que es preciso salir de él rapidamente. Dios en tales dilemas, no nos obliga a permanecer en nuestra propia compañia; a menudo permite que nos sea desagradable, para que la abandonemos. Entonces, no veo otra forma de salir de 'casa', que ir a visitar a Jesus y a Maria, corriendo a hacer las obras de caridad."

(de: Consejos y reucerdos)