La consagracion exige un esfuerzo continuo de abnegacion y despojo que precisamente, caracterizaron a Teresita... Si se produce un aflojamiento en ese esfuerzo, la misma consagracion se torna una carga pesada... Como toda gracia, debe ser cultivada con esmero. Teresita lo hace, desde el dia que decide seguir a Jesus por el camino del Carmelo.
